Esto no funciona


Nuestro sistema político carece de sentido porque está permanentemente divido por los partidos y sus ideales. Deambula por un camino marcado por la rigidez mental, el deseo imperioso del poder y la ausencia de amor y compasión por los individuos. Lo percibo al ver y escuchar a los líderes de las agrupaciones políticas, da igual si es a nivel nacional o local.

Los partidos como colectivo, anulan la capacidad de las personas para observar lo “que es”, al menos así ocurre con las que no ejercitan su propia conciencia o la tienen dormida. Cuando un miembro de la agrupación contradice a la plana mayor saltan las alarmas, aparece la preocupación por la imagen de debilidad y de falta de unión ante los medios de comunicación. Hay miedo a perder votos y que todo se desmorone. Pero ¿cuál es el sentido de estar unidos?Piensa en la gente que te importa, en tu familia. Cuando uno de sus miembros necesita ayuda porque su situación es difícil, o cuando el problema os afecta a todos ¿os agrupáis por separado para encarar el problema? u ¿os sentáis todos para afrontar la situación? El instinto de protección, el amor y la compasión por los que nos importan no deja espacio para los ideales ni las ambiciones personales. Y está claro que juntos somos más fuertes que divididos, para entenderlo no hace falta nada extraordinario.

El sistema político está fragmentado porque así lo están quienes lo forman. El continuo deseo de gobernar representa sus ansias de poder. Cada líder está convencido de sus propuestas electorales y de la capacidad del partido para vencer, o se esfuerza por dar esa imagen. Defiende sus ideas y ataca las del resto de tal forma que su propuesta adquiere exclusividad: “es la mejor para gobernar”, o “soy el único que ve las cosas claras”. Su mente se rigidiza y se polariza su campo de visión, lo cual reduce la capacidad para observar otras opciones. 

Pienso, honestamente, que es más sencillo actuar según nuestra naturaleza y trabajar unidos, aunque eso suponga una lucha tediosa para muchos, pues han de renunciar al deseo imperioso del poder.

1 comentario:

  1. leete a montesquieu España no es una democracia es una partitocracia

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